Los algoritmos en la vida cotidiana: desafíos estratégicos 4.0. Por: Mario Ramón Duarte

 

Un algoritmo (del griego y latín, dixit algorithmus y éste del griego arithmos que significa número, quizás también etimológicamente su influencia puede tener origen árabe, proveniente del matemático Persa Al-Juarismi) es un término que tanto en la ciencia de la computación, la física y la matemática un conjunto de prescripto de instrucciones o reglas bien definidas, ordenadas y finitas que permiten llevar a cabo una actividad mediante pasos sucesivos que no generen dudas a quien deba hacer dicha actividad. Dados un estado inicial y una entrada, siguiendo los pasos sucesivos se llega a un estado final y se obtiene una solución. Los algoritmos son el objeto de estudio de la algoritmia.

 

En la vida cotidiana, se emplean algoritmos frecuentemente para resolver problemas, en términos de programación, un algoritmo es una secuencia de pasos lógicos que permiten solucionar un problema.

 

En general, la parte común en todas las definiciones se puede resumir en las siguientes tres propiedades siempre y cuando no consideremos algoritmos paralelos:

 

  • Tiempo secuencial. Un algoritmo funciona en tiempo discretizado –paso a paso–, definiendo así una secuencia de estados computacionales por cada entrada válida (la entrada son los datos que se le suministran al algoritmo antes de comenzar).
  • Estado abstracto. Cada estado computacional puede ser descrito formalmente utilizando una estructura de primer orden y cada algoritmo es independiente de su implementación (los algoritmos son objetos abstractos) de manera que en un algoritmo las estructuras de primer orden son invariantes bajo isomorfismo.
  • Exploración acotada. La transición de un estado al siguiente queda completamente determinada por una descripción fija y finita; es decir, entre cada estado y el siguiente solamente se puede tomar en cuenta una cantidad fija y limitada de términos del estado actual.

 

Tampoco hay que dejar pasar por alto que los algoritmos se pueden expresar a través de lenguajes de programación, pseudocódigo, el lenguaje natural y también a través de los conocidos diagramas de flujo, además cabe mencionar que los algoritmos son muy importantes en la informática ya que permiten representar datos como secuencias de bits. Un programa es un algoritmo que indica a la computadora que pasos específicos debe seguir para desarrollar una tarea.

 

Porque aunque los algoritmos existen por lo menos desde los tiempos de los babilonios, con la llegada de los ordenadores tomaron mucho más protagonismo. La unión de máquinas y algoritmos es lo que está cambiando el mundo. El matemático británico Alan Turing, famoso por haber reventado la máquina Enigma de mensajes cifrados de los nazis y por haberse suicidado mordiendo una manzana envenenada tras sufrir una dura persecución debido a su condición homosexual, fue de los primeros que relacionó algoritmo y ordenadores. De hecho, fue de los primeros que imaginó un ordenador tal y como los conocemos. Incluso llegó a pensar que las máquinas podrían pensar, y hasta escribir poemas de amor.

 

La Máquina de Turing no es una máquina que exista en el mundo físico, sino un constructo mental. Consiste en una cinta infinita sobre la que se van haciendo operaciones repetitivas hasta dar soluciones, viene a ser una definición informática del algoritmo y un ordenador, el primero, conceptualizado: “En esencia, es el precursor de los ordenadores: tiene una memoria, unas instrucciones (un programa), unas operaciones elementales, una entrada y una salida”, explica el profesor Peña. Lo más interesante es que es una máquina universal, que puede llevar a cabo cualquier programa que se le ordene. Dentro de los problemas del mundo hay de dos tipos: los que puede resolver una Máquina de Turing (llamados computables) y los que no (los no computables), igual que vemos en el mundo real tareas que pueden realizar las máquinas (cada vez más) y otras que solo pueden realizar los humanos. Todos los ordenadores, tablets, smartphones, etc., que conocemos son máquinas de Turing.

 

En definitiva, el trabajo de los programadores informáticos consiste en traducir los problemas del mundo a un lenguaje que una máquina pueda entender. Es decir, en algoritmos que la máquina maneje: para ello hay que picar realidad en pequeños problemas en sucesión y poner a la computadora a la tarea. Un programa de ordenador es un algoritmo escrito en un lenguaje de programación que al final acaba convertido en miles de sencillas operaciones que se realizan con corrientes eléctricas en el procesador, corrientes representadas por los famosos unos y ceros, los dígitos que caracterizan lo digital. Cuando jugamos a un videojuego en tres dimensiones, o miramos Facebook, o utilizamos un procesador de textos, en realidad la máquina está realizando numerosas operaciones con pequeñas corrientes eléctricas, sin saber que de todo eso sale Lara Croft con dos pistolas. La clave es que son muchas operaciones a la vez: un ordenador de 4 gigahertzios puede hacer 4.000 millones de operaciones en solo un segundo. En esencia, esto son los algoritmos y esto es la informática.

 

A pesar de la longevidad de los algoritmos, y de la ya madurez de las computadoras, la palabra algoritmo se ha puesto de moda en los últimos años. ¿A qué se debe? “Los ordenadores pueden calcular mucho más rápido que un cerebro humano y desde la aparición de internet hay un salto y se están llegando a cosas que parecían imposibles”, dice Miguel Toro. Por ejemplo, en disciplinas en plena ebullición como el big data o la inteligencia artificial.

 

“Los algoritmos se usan para predecir resultados electorales, conocer nuestros gustos y el mundo del trabajo se va algoritmizando: las diferentes tareas se convierten en algoritmos y se automatiza el trabajo”, explica el catedrático. Las únicas tareas no algoritmizables, por el momento, son las relacionadas con la creatividad y las emociones humanas, esa es nuestra ventaja. Aunque se suele argumentar que la Revolución Tecnológica creará nuevos puestos de trabajo, Toro cree que nunca serán tantos como los empleos destruidos y que se concentrarán en personas y países con la suficiente preparación. “Por eso una idea que parecía propia de la izquierda, como la renta básica universal, está siendo propuesta hasta por Bill Gates y experimentada en lugares como California o Finlandia. Es necesario que haya consumidores para que el sistema económico no colapse”.

 

Un dato más que primordial describir, es sobre los 5 algoritmos que ya están tomando decisiones sobre la vida de los seres humanos y que muy poco y nada se sabe:

 

  • La inteligencia artificial es la que decide si vas a tener trabajo o no: Las hojas de vida o currículums ahora son más propensos a ser descartados sin siquiera pasar por las manos y la vista de un ser humano.
  • Si se quiere pedir un préstamo, el perfil de uno mismo en las redes puede impedirlo: la capacidad de pagar un crédito ahora es evaluada por algoritmos que acumulan datos de distintas fuentes, que van desde patrones de compra hasta búsquedas en internet y actividad en redes sociales.
  • Te puede ayudar a encontrar el amor de tu vida, quizás no el que estabas esperando: especialmente después de que eHarmony, uno de los sitios de citas más exitosos del planeta, revelara el año pasado que ajustaba los perfiles de algunos clientes con la idea de volverlos más simpáticos y atractivos.
  • Un programa puede determinar si eres un adicto o puedes tener un seguro médico: Más recientemente, en el estado de Tennessee, el proveedor de seguro médico Blue Cross y la firma tecnológica Fuzzy Logix anunciaron la creación de un algoritmo que analizaba nada menos que 742 variables para evaluar el riesgo de abuso e identificar posibles adictos.

 

Y por último, uno de los más interesantes para un estudio exhaustivo, un computador puede enviarte a prisión: jueces en al menos 10 estados de EE.UU. están dictando sentencia con la ayuda de una herramienta llamada COMPAS. Es un algoritmo de evaluación de riesgos que puede predecir las probabilidades de que un individuo haya cometido un crimen. Uno de los casos más famosos que involucra el uso de COMPAS ocurrió en 2013, cuando Eric Loomis fue sentenciado a siete años de prisión por eludir el control policial y manejar un vehículo sin el consentimiento de su dueño.

 

Políticas públicas, gestión de la información, relaciones interpersonales: en los distintos senderos posibles por los que evolucione la vida social de los algoritmos se juega buena parte del futuro de nuestra existencia colectiva y por ello hay quienes ya están analizando como los algoritmos cambiaran nuestro futuro y que impacto tendrán en el mundo en que vivimos.-

 

 

– Dr. Mario Ramón Duarte, abogado, Juez adm. Mun. Faltas – sauce (ctes.) Argentina. Especialista derecho faltas y contravencional.  Miembro dossier geopolitico/cees. Especialista ciberseguridad/ciberdefensa

 

Referencias:

https://es.wikipedia.org/wiki/Algoritmo

https://definicion.de/algoritmo/

https://retina.elpais.com/retina/2018/03/22/tendencias/1521745909_941081.html

https://www.bbc.com/mundo/noticias-42916502

https://www.infobae.com/opinion/2018/09/20/la-vida-social-de-los-algoritmos/

https://www.puromarketing.com/12/29494/lucha-futuro-sera-tecnologia-contra-humano-sino-algoritmo-contra-algoritmo.html

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