La batalla del MERCOSUR e internacional

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2011581   Nos encontramos en una fase de disputas abiertas entre paradigmas societales, en la que la derecha regional obtuvo algunas victorias. Podemos constatar que los gobiernos no  logran consolidarse o que terminan en un fracaso total como el de Horacio Cartes en el Paraguay.

   En esta fase de confrontación a nivel regional y nacional,  la Asamblea Nacional venezolana adoptó hace días, una resolución en sesión extraordinaria en la cual:

  1. desconocen al gobierno actual
  2. afirman que en Venezuela se dio la ruptura de la institucionalidad democrática c. que existe una dictadura.

   Hace un llamado a la “comunidad internacional” y a las Fuerzas armadas para que se restituya plenamente la democracia y que se apliquen sanciones internacionales.

   Días antes de esta decisión, Luis Almagro volvió a arremeter contra el gobierno de Nicolás Maduro, al que calificó como una “dictadura”.  En junio de este año, el mismo Almagro propuso la aplicación de las sanciones internacionales contra Venezuela, previstas en la Carta democrática de la OEA; iniciativa que resultó en un fracaso.

   Un día después de la sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional, Macri y Tabaré Vázquez, plantean la expulsión de Venezuela del MERCOSUR. El objetivo inmediato: cerrar el cerco contra Venezuela, aislarlo y luego liquidar al gobierno y al proceso. Fue la decisión de la Asamblea Nacional de Venezuela la que sirvió de pretexto para la propuesta de exclusión.  Un poco antes del encuentro Macri- Vázquez, similar posición fue asumida durante el encuentro Macri-  Temer, en el que resolvieron  igualmente avanzar en la agenda de la  expulsión de Venezuela.  Y anterior a estos hechos, el golpe perpetrado contra Venezuela  y la presidencia pro- témpore por Paraguay, Brasil y Argentina en el seno del MERCOSUR

   Los mismos hablan de por sí. Se trata de una ofensiva coordinada y planificada con el objetivo de destruir el actual proceso de cambio que se produce y continúa  en Venezuela.   Los efectos del acto y el acto en sí de la Asamblea Nacional de Venezuela, no se limitaron pues al territorio venezolano. También estaba también dirigida a los aliados internacionales jugando potencialmente, como elemento de legitimación de todo tipo de intervención.

   En este contexto de disputas, la oposición venezolana apuesta a la próxima cumbre de la Triple alianza en el MERCOSUR. Será una “cumbre”, sin la presencia de Venezuela en la que es casi seguro, se aplicarán sanciones internacionales.

   En este contexto es más que preocupante la vacilación, la ambigüedad y hasta los mensajes subliminales de alineamiento a la propuesta exclusión o suspensión de Venezuela por parte del gobierno uruguayo del Frente Amplio, bajo dirección de Tabaré Vázquez.

   El objetivo de la próxima “cumbre”: humillar, aislar y destruir el proceso venezolano. Y con ello, extender el golpismo y el reinado impune de la criminalidad en la región.

   Venezuela pues, con los pueblos de la región, con la UNASUR, con CELAC, con una articulación regional, debe prepararse para dar batalla en el MERCOSUR, en un terreno en el que la correlación de fuerzas no es favorable.  La articulación a nivel regional es más que un imperativo, una necesidad política. El aislamiento internacional de Venezuela está en trance de ser profundizada.

   De igual manera, no hay que descartar que la decisión de desconocer y calificar al gobierno de Nicolás Maduro como una “dictadura”, esté igualmente direccionada a justificar una agresión militar norteamericana o legitimar una intervención militar “democrática”, contra una “tiranía”.  Este argumento fue utilizado como justificaciones de la agresión norteamericana y de la OTAN contra Libia, Irak, Afganistán, Siria y en varios otros Estados.

   La oposición golpista venezolana está apostando igualmente a reactivar la campaña de sanción contra Venezuela en el seno de la OEA, descartando de plano el diálogo en el seno de la UNASUR.

   Lo que se busca es una única salida: derrocar y derrumbar al gobierno de Nicolás Maduro, sea cual fuere el medio, sin importar el medio.

   El proceso de transformación iniciado por Hugo Chávez, no fue derrotado, a pesar de todas las dificultades, de la campaña nacional e internacional de boicot y agresión económica.

   Después de casi un año del control de la Asamblea Nacional por la oposición, de la brutal ofensiva de la Triple alianza- Paraguay, Brasil, Argentina-  y el golpe en el MERCOSUR,   de años de agresión económica norteamericana, de intentos hechos en la OEA para sancionar a Venezuela, todo indica que el objetivo principal que es derrocar y derrumbar al gobierno;  que el objetivo de destrucción del proyecto de soberanía e integración construido por Hugo Chávez,  no se encuentra a la vuelta de la esquina.

   Fuente: Barómetro Internacional

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