Anomalisa: la voz de los otros

nyv_film_20151230_anomalisa_paramount_picturesCharlie Kaufman se presentó ante nosotros por todo lo alto en el año 1999 detrás del guión de Quién quiere ser John Malkovich, genialmente dirigida por Spike Jonze. En el año 2004 escribió el guión de otra película brillante y estremecedora, Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, que en esa ocasión fue dirigida por Michael Gondry. Por esta última, Kaufman resultó ganador del Oscar al mejor guión. Finalmente, en el año 2008 asumió la dirección y la escritura del guión en Synedoche, New York, que sin duda es una de las mejores películas de lo que va de siglo, visión compartida por Roger Ebert.
Con su primer trabajo de dirección Kaufman puso en el tapete la relación entre los elementos que componen una película y cómo cada uno influencia o determina el resultado que vemos en pantalla. Synedoche, New York compartía los elementos principales de las películas anteriores, las tramas, los ambientes y las personalidades de los personajes, haciendo pensar que todas películas mencionadas eran exclusivas del guionista. Esta idea se ve ratificada este año cuando trae para nosotros un nuevo trabajo donde asume la dirección conjunta con Duke Johnson
Anomalisa abre las puertas para que Kaufman se luzca una vez más y demuestre que es uno de los cineastas más brillante del mundo actual, por sus apuestas innovadoras y llenas de versatilidad. Lo más destacable e impresionante en este sentido es que estamos ante un filme animado para adultos, realizado completamente en stop-motion. El reto fue grande, durante más de dos años se realizó el trabajo de creación de las marionetas y la filmación, logrando momentos únicos, entre los cuales destaca la que debe ser la primera relación sexual realizada en este formato.
La película se centra en el gurú en ventas Michael Stone que se traslada desde Inglaterra hasta Cincinnati para presentar su nuevo libro, en ese lugar tiene planeado encontrarse con una ex pareja a la que tiene años que no ve. Pero en la medida en que su visita se desarrolla nos vamos dando cuenta de que todos los personajes tienen la misma voz, cada uno de ellos se escucha igual, nunca sabremos si sólo para Stone. Esta uniformidad de los demás y vaciamiento de la identidad se refuerza cuando todos tienen los mismos gestos, el mismo rostro.
La vida vacía de Stone, quien a pesar de ser un experto en atención al público, es incapaz de conectar con los otros, se ve alterada cuando conoce a una joven que se escucha diferente, que parece tener una voz distinta y termina enamorándose inevitablemente. Pero su profunda frustración al no poder establecer vínculos puede más que ese repentino amor.
De este modo, Kaufman vuelve a traer para nosotros una película sobre la interacción humana, donde se problematiza la manera como nos relacionamos con los demás haciendo un hincapié en la representación subjetiva de los otros que generamos. La película obliga a preguntamos cómo las personas se presentan ante nosotros a partir de nuestras propias condiciones, visiones y perspectivas, pero también de qué manera codificamos el entorno en el que vivimos, sobre todo a quienes nos encontramos en él.
La voz es un elemento fundamental de nuestra identidad, a pesar de que a veces las confundimos, cada una es única y pertenece intransferiblemente a la persona. Pero ademásm, a través de la voz se expresan las palabras, exponemos al mundo y a los demás nuestras ideas, hablamos sobre lo que pensamos, sentimos y somos. Así, Kaufman nos enfrenta a la manera como somos escuchados pero sobre todo como escuchamos y nos relacionamos con los demás

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