FEMINISMOS Y PENSAMIENTO CRÍTICO EN LAS CIENCIAS SOCIALES

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 IMG-20141015-WA0003  Durante los días 15, 16 y 17 de octubre se realizó en Costa Rica el Encuentro de Investigación sobre Género, Feminismos y Pensamiento Crítico en las Ciencias Sociales latinoamericanas y caribeñas promovido por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y la Universidad de Costa Rica, con el objetivo de debatir sobre los aportes de la teoría feminista al desarrollo del pensamiento crítico, los fundamentos de producción de conocimiento científico, así como los sistemas de poder y las prácticas hegemónicas de género presentes en las ciencias. Veamos algunos de los temas que allí se trabajaron y las conclusiones a las que se arribó.

   En las últimas tres décadas, el campo de las Ciencias Sociales ha sido fructífero en la producción de investigaciones que incorporan la perspectiva de género en los análisis de la realidad social. La teoría feminista y sus categorías de análisis han sido útiles para visibilizar los sistemas de poder y dominación que históricamente han caracterizado las relaciones sociales entre los sexos, y han mostrado cómo son parte de la base que sustenta la subordinación y la desigualdad. También el género se ha sumado como herramienta de análisis a la planificación del desarrollo, porque se ha demostrado si se desea alcanzar un desarrollo humano sostenible se debe tener la desigualdad que existe entre mujeres y hombres. El género se convierte en un marco de interpretación de la realidad que nos muestra la sociedad en clave de sistema de dominación

   La mitad de la humanidad conforma un colectivo con problemas crónicos de exclusión, explotación económica y subordinación social: el 70% de la población que vive en condiciones de pobreza son mujeres. La desigualdad de género sigue siendo una de las mayores barreras para el desarrollo humano. Por eso, la “humanización” del desarrollo ha traído consigo, de forma inevitable, su “feminización”. El pensamiento feminista ha interpelado los fenómenos de la desigualdad social con perspectiva crítica y ha constituido una renovación conceptual que resignificó las prácticas de investigación e intervención social.

   El reconocimiento de las mujeres como sujetos políticos y de derecho que impulsó el actuar político de las feministas, además de abrir un escenario de discusión en el ámbito público sobre asuntos normativamente “privados”, inspiró la comprensión científica para entender, explicar y transformar la realidad histórica, política y económica de las condiciones de desigualdad entre varones y mujeres. Se pretendía que la lucha feminista por la liberación de las mujeres se sustentara en comprensiones teóricas sobre las condiciones de la subordinación de la mujer que se exploraban en el ámbito académico. Se abrió así un campo completo de conocimientos que se constituyó en el corpus teórico feminista y en los estudios de género.

   Se movilizó así, una transformación de paradigmas en variadas disciplinas, no sólo por los temas nuevos que proponía estudiar, sino también por la reflexión crítica y la deconstrucción necesaria de las normas y las visiones que habían orientado hasta ese momento la reflexión académica en los distintos campos del conocimiento. La antropología, la sociología, la historia, la filosofía, el psicoanálisis, la economía incorporaron la categoría de género con el propósito de elaborar una teoría que diera cuenta de las condiciones de vida de las mujeres, en una perspectiva histórica que las haga visible y reconozca su aporte a la sociedad y la cultura, en la creación y sostén de la vida cotidiana.

   La teoría feminista ha desarrollado comprensiones sobre la opresión actual de las mujeres, situada en el capitalismo dependiente colonial, y ha generado reconocimiento de los aportes femeninos a la generación de pensamiento crítico y a la construcción del mundo alternativo. La visión desde la posición de las mujeres, que es radicalmente distinta, ha posibilitado cuestionar el conocimiento androcéntrico, partiendo de abajo hacia arriba, desde la palabra y la experiencia femenina. Es un logro que la ciencia transite por debajo de la superficie de las relaciones sociales en las que todos y todas son forzados a participar, y se comprometa con la lucha por transformar tales relaciones. Se trata de la emancipación tanto de mujeres como de hombres.

   En resumen, el pensamiento feminista al generar nuevas e importantes contribuciones al análisis de los problemas sociales, simultáneamente instala continuamente desafíos conceptuales, metodológicos y prácticos. El pensamiento feminista se define entonces, como una teoría crítica en acción.

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